Capitulo 1: La bizarra foto de vacaciones
Para quienes nos hemos criado en una ciudad turistica, este tipo de situaciones, en el corriente mes, son el pan de cada día. Sin embargo, por mas plumas y flashes que circulan por las veredas de mi querida Carlos Paz, hoy mi colectivo se detuvo ante una situación entre tierna y bizarra que procedo a contarles:
Lugar: los jardines de la municipalidad. Un escenario recientemente remodelado, (ya se que no es tan reciente, pero tengan en cuenta que como ya soy visitante sigue siendo nuevo para mi) verde y bonito, que el día de la fecha se encontraba lleno (muuy lleno) de caños y andamios seguramente de un proximo y cercano desfile. Cuestion de que de verde paisaje tenia poco, agreguemos que en este lugar, mirando desde la calle a la municipalidad, no se puede ver ni el lago ni las montañas (supuestos atractivos turísticos de la villa).
Tiempo: corrian las 11:40 del mediodia con un sol que hacia ver mas radiantes aun los caños de aluminio.
Situación:
Él debia tener cerca de 70 años, los 10 minutos que lo vi permanecia en la misma posición, sosteniendo (o sosteniendose capaz) un cartel que decia "Villa Carlos Paz". Cinco metros mas allá estba ella, haciendo su mayor esfuerzo, cámara digital en mano, para sacar la tan preciada foto. Presiento que el detonante de que él cambiara de posición fue la excesiva exposición al sol que pesaba sobre su calva y brillante cabeza y no el hecho de que ella haya conseguido la "foto perfecta". Él levanto la mano, como quien llama a un mozo en un bar, y le señalo una sombrita a 3 metros de ambos. Se dirijeron a la misma y él con la mejor cara de científico verificando un resultado inspeccionó la brillante pantalla para verla: le devolvió una sonrisa. La foto, estaba aprobada.
Sacando la tierna e importante parte de lo bello de compartir el desafio de una cámara digital a los 70 años con alguien, me quede pensando, porque nos sacamos la foto de vacaciones en algún objeto que tenga el nombre de ese lugar? suena un poco bizarro no?
Georgi V.